Novalee se preparó para el funeral de Grayson. Había muchas coronas de flores lo que le recordaba una vez más que Grayson se había ido y no había cumplido su promesa. Se hizo el oficio en la iglesia, que estaba llena con todo el personal que laboraba en la naviera, junto a todos los oficiales de los barcos. A Novalee, le tocó decir unas palabras que le costaron mucho para honrar y despedir a su esposo.
-Grayson Farris no es sólo el hombre que se casó conmigo y con quien tuve un hermoso hijo. Gra