A Ivy se le derritió el corazón, pero dejó de sentir lástima por el bebé en cuanto recordó que podía ser hijo ilegítimo de Elliot.
"Tiene los ojos grandes", comentó Ivy.
"Y papá también", dijo Layla.
Ivy no supo qué decir.
El bebé parecía adorable, por lo que Ivy no pudo evitar preguntarse lo maravilloso que sería si no fuera hijo de Elliot.
"¿No crees que se parece a papá? ¿Al menos un poco?", preguntó Layla.
"Quizá un poco... Pero aún tendremos que esperar los resultados". Ivy no quería