"¡Déjame en paz! ¡No he terminado mis deberes!".
Robert se quedó patéticamente de pie junto a ella, sin atreverse a moverse ni a hablar.
Al ver lo alterado que Robert parecía, le acarició la cabeza como si estuviera acariciando a un cachorro. "¡No he terminado los deberes! ¡Ve a buscar a mamá y papá!".
"Se fueron a su cuarto a hablar. No sé de qué hablan, pero cerraron la puerta". Robert hizo un mohín. "Nadie quiere jugar conmigo".
"¿Y la señora Cooper?".
"No quiero jugar con la señora Coop