"¡Ja, ja, ja! ¿Has intentado buscar otros trabajos después de graduarte?", preguntó Avery.
"No. Todavía estaba pensando si quería seguir estudiando, pero hace poco decidí que no", explicó Julieta. "No tengo intención de casarme. Probablemente nunca lo haga, así que estoy segura de que no voy a tener un hijo. Puedo aceptar trabajar horas extras y horarios muy intensivos...".
La sonrisa de Avery se congeló. "Julieta, ¿por qué no planeas casarte? Si trabajas aquí, nunca te descontaremos el salar