En la sala de descanso, Avery estaba profundamente dormida cuando escuchó que su teléfono hacía ruido. No parecía una llamada telefónica.
Recordó que era el día de su boda con Elliot y no podía dormir demasiado, así que se esforzó por despertarse. Se dio la vuelta y se dio cuenta de que Elliot ya se había ido.
"Ese hombre... Nunca se despierta", murmuró ella y se levantó de la cama.
Cuando desbloqueó el teléfono para ver la hora, se dio cuenta de que había una nueva notificación y, al abrir