Sebastian negó con la cabeza sin vacilar.
"¿Mi cigarrillo es demasiado barato para gente como tú?". La mujer sacó un cigarrillo y se metió la mano en el bolsillo, buscando su encendedor.
Una vez que lo encontró, Sebastian se inclinó con su propio cigarrillo y la mujer se lo encendió enseguida.
"Te dije que nos reuniremos en un parque y apareciste con una gabardina. Te lo mereces". La mujer no sintió simpatía por él y encendió su propio cigarrillo antes de quitarse la mascarilla y la bufanda p