Después del desayuno, Avery había planeado visitar a la señora Raven. La información que había conseguido decía que la señora Raven había renunciado del hospital hacía unos años y que desde entonces había dejado de trabajar.
Justo cuando estaba a punto de salir, sonó su teléfono.
"Eric", contestó Avery. "¿Qué pasó con tu cita a ciegas?".
"¿Estás libre ahora? Quiero verte y hablar contigo".
Avery miró la hora. Aunque fuera a visitar a la señora Raven, aún era demasiado temprano en aquel momen