Avery se sentó en el vestíbulo. Su mirada estaba aturdida. Se estremecía. Parecía estar desesperada. No sabía qué hacer.
No quería decírselo a Elliot, porque si se lo decía, él mataría de verdad a Henry y a Cole. No quería que se convirtiera en un asesino.
Sin embargo, si no se lo contaba a Elliot, tendría que ver morir a Adrian y a Shea.
No importa lo que pensara, solo llegó a una conclusión. Se sentó en el hospital durante un rato antes de llamar a Cole.
"¿Lo has pensado bien?". Cole resp