Era la primera vez que Avery tenía una pelea con su hijo. La verdad es que se había arrepentido de lo que había dicho en el momento en que había pronunciado las palabras.
Aunque su hijo no era un niño de tres años, seguía siendo un niño que no llegaba a los diez. Por muy mayor que fuera un niño, siempre anhelaría el amor y el abrazo de su madre, al igual que Avery había seguido actuando como una niña con Laura cuando ésta estaba viva.
¿Cómo podía llevar a casa la frustración que sentía por Nat