Mundo ficciónIniciar sesiónMartha miraba por la ventanilla del copiloto. Afuera, la carretera I -10 ofrecía un panorama triste y desolador. Desde que habían salido, las risas se habían acabado y cada quien permanecía hundido en sus propios pensamientos y cavilaciones. En la ciudad al menos tenían la certeza de que toda la población había sido devorada por las criaturas voladoras, pero aquí, en la larga y calurosa carretera, no había ningún s







