Capítulo 124. |Un corazón roto|
Mia Redford
Hospital Presbyterian, New York.
Las palabras que salieron de la boca de la abuela eran irreales, mi mano se fue lentamente a mi vientre, "¿Estaba embarazada?" El imaginar que había un ser pequeño viviendo y creciendo dentro de mí, que era parte mío y de Michael, desgarró mi corazón como nunca nada lo había hecho.
— ¿Mia?—escuché mi nombre a lo lejos, no podía imaginar hasta donde podría llegar la maldad de la mujer que nos había arrebatado por primera vez a nuestro bebé, el dolor y