—Por fin has llegado...
—¡Te hemos extrañado mucho!
Elara y Marisabel estaban en medio de una animada fiesta cuando, de repente, la música se detuvo. Elara, con un carácter bastante explosivo, estaba a punto de enojarse, pero al darse la vuelta se encontró justo con Simón, que llegaba acompañado de la madre de las chicas.
Sus expresiones cambiaron de inmediato a una mezcla de emoción y alegría, y corrieron a abrazarlos con fuerza en un cálido y afectuoso abrazo.
—¡Hablaremos de ustedes más tarde