~ BIANCA ~
La forma en que Dante habló me dio la exacta medida del problema: no era un comentario suelto, ni un presentimiento de pasillo. Era algo que exigía ojos. Exigía contexto. Exigía que lo enfrentáramos de frente.
Nico asintió una vez, corto, y vi sus hombros endurecerse como si se estuvieran preparando para un golpe. Bella continuó en el asiento por un segundo más, pegada al cinturón, mirando de Dante a nosotros como si estuviera intentando entender por qué los adultos siempre se ponen