Mundo ficciónIniciar sesiónSARAH PIERCE
No dormí, pero me sentí más tranquila que de costumbre porque las miradas que le dedicaba a Nathaniel me tranquilizaban. Así que, mientras esperaba el amanecer, fingí dormir, sonriendo como aquel día en que supe que estaba enamorada de él.
Cuando ya era de mañana, después de decidir que lo mejor era que Raya se quedara en casa, abrí los ojos y vi a Nathaniel sentado







