Capítulo 74: No cometeré el mismo error.
El empleado del señor Fiorentino comenzó a alejarse.
Cassandra, sorprendida, contemplaba al hombre desvanecerse en la distancia, pero su mente estaba atrapada en un torbellino de pensamientos.
"¡Llegó! Por poco creí que no se atrevería a acercarse a mí, pero… ¡Viene de parte de Marco!"
La mujer rubia, llena de ilusión, sintió cómo su corazón latía con fuerza, mientras sus ojos dorados volvían a enfocarse en las hermosas gemelas que nadaban con gracia.
"Tengo que seguir adelante… Sin imp