Capítulo 165: La tentación de tus besos.
«Ya que estás decidido en ir a verla. Al menos deberías tomar preocupaciones por si se trata de una trampa y no ir solo. Enviaré algunos de mis hombres de encubiertos.»
Cassandra leyó varias veces el mensaje que envió Antonio Rossi a Angelo. De inmediato, la mujer salió de la habitación dirigiéndose al salón de la cocina.
Una vez encontró dicho salón.
Vio a Angelo colocando los platos en la bandeja.
—¿Qué es esto? —preguntó la rubia de inmediato, captando la atención de ese hombre.