Capítulo 112: No pertenecía ahí.
—No estoy para bromas ahora, Antonio —dijo el señor Fiorentino, su voz cargada de evidente molestia.
—¿Y ahora qué te hice? ¿Por qué suenas tan molesto? No me digas que… —Antonio Rossi hizo una pausa—. ¿Te acostaste con Madeline?
—¡NO! —respondió Angelo de inmediato, su frustración evidente—. Bueno, no lo sé, creo que no…
—¿Crees que no? Jaja~ ¿y eso?
—¡ANTONIO, ME DROGARON! —gritó el CEO, su voz resonando con intensidad—. La hija de puta me drogó. No recuerdo mucho… Desperté desnudo y ell