Capítulo 10: Nuevos hallazgos.
En una paradisiaca isla griega, se halla la bella Mónica DiNozzo, en compañía de un misterioso hombre maduro y muy atractivo para su edad.
—Esto es la gloria, amo esta isla—expresa Mónica con mucho entusiasmo. Olvidado la repentina muerte de su marido.
—Y cambio yo, siempre te he amado a ti, la única mujer que pude querer en la vida. Pero, has sido la más ingrata—apunta el señor con nostalgia.
—No me vayas atiborrar de reclamos querido. Este lugar es maravilloso, disfrutemos el momento—señala