Nell lo vio claramente y tenía razón.
Esos dos hombres las habían estado siguiendo.
El sexto sentido de Nell encajaba perfectamente con lo que estaba pasando.
Con una sonrisa maligna, el hombre levantó su arma. Nell se sorprendió e instintivamente intentó evadirlo.
Al mismo tiempo, pasó una figura oscura.
Se escuchó un fuerte estallido. El hombre había sido pateado y cayó al suelo.
Entonces, escuchó el llanto de Nancy. “¡Nelly, ven acá!”.
¡Nell estaba alarmada! Corrió hacia ella.
No tení