Mundo de ficçãoIniciar sessãoOfelia sonrió al sentir el cosquilleo recorrer su espalda. Las manos de Luciano tenían el poder de calentar su cuerpo antes siquiera de que pudiera llegar a entibiarse.
Habían hecho el amor toda la noche, casi hasta el amanecer y tal como Luciano le había prometido. Fue su postre y parecía ser que él deseaba convertirla en su desayuno.
—Es tarde, debemos ir a casa de tus padres por Luciana —murmuró en medio de un suspi







