Mundo ficciónIniciar sesiónOfelia se ocupó de limpiar la mesa, mientras Luciano fregaba los platos… luego del beso entre ellos, ninguno dijo nada.
—No es necesario que lo hagas, puedo hacerlo yo —le dijo Ofelia rompiendo el largo, pero no incomodo silencio.
—No te preocupes, puedo hacerlo perfectamente. Tú cocinaste, es lo mínimo que puedo hacer por ti —le respondió acomodando los últimos cubiertos en el cesto de trastos.
—Grac







