La habitación quedó en silencio.
El rostro de Alice se volvió aún más pálido. Sin darse cuenta, había revelado algo que no debía...
Joshua fijó su fría mirada en Alice. “Últimamente no le has hecho nada malo a Luna no porque cambiaste, sino porque Luna y yo estuvimos distantes y no nos vimos en todo este tiempo, ¿no es así?’’.
“Alice, nunca pensaste que estabas equivocada, ¿verdad? Ni siquiera trataste de reflexionar sobre tus errores y, al contrario, le ordenaste a unos hombres que me siguie