Gwen bajó la escoba y se desplomó contra la pared detrás de ella, todavía agarrando con fuerza el palo.
Después de recuperar el aliento, miró al hombre que tenía delante.
Ben estaba tendido en el suelo en una posición grotesca, sangrando por una herida en la cabeza. No podía saber si estaba muerto o solo inconsciente.
Esta visión conmocionó enormemente a Gwen, que instintivamente dio un pequeño paso atrás. Estaba tan preocupada por defenderse de Ben que no se detuvo a ver qué ocurría.
Ah