Rachel levantó las cejas y le entregó el ramo. "De acuerdo. Puedes quedártelo".
Theo hizo una pausa, y la expresión de su rostro se torció un poco más. "¿No vas a preguntarme con quién me caso?".
"Puedes casarte con quien quieras". Rachel curvó los labios en una sonrisa. "Mientras no sea conmigo".
Con eso, lo apartó de un empujón y se dio la vuelta para marcharse.
Apenas había dado dos pasos cuando Theo la agarró del brazo. Arrugó las cejas y la miró intensamente. "Rachel, ¿estás... está