Joshua frunció el ceño, pero permaneció en silencio.
“Anoche lo pensé mucho, a pesar de que Luna cometió un error hace mucho tiempo, trató bien a los niños. En parte es gracias a ella que nuestros hijos son tan buenos y obedientes. Ella ya nos ha compensado por sus errores, solo quiero seguir adelante”.
Joshua frunció el ceño. "¿Es realmente lo que piensas?".
"Sí”. Alice extendió su mano y tomó la de Joshua. “A los niños les agrada tanto que no quiero que se pongan tristes por ella. Además, a