"¿Crees que tu precioso Joshua Lynch será diferente?".
Dicho eso, él colgó la llamada telefónica.
Luna se mordió el labio inferior mientras agarraba el teléfono con fuerza en la mano.
Malcolm se dio cuenta de que ella había terminado de llamar y se acercó con el ceño fruncido. "¿Cómo estuvo?", preguntó él en voz baja. "¿Lograste comunicarte con él?".
Luna negó con la cabeza.
La Mansión Quinn era un lugar bien vigilado, y ella sabía que no podría escapar.
Al mismo tiempo, ella tampoco pudo