La expresión de Joshua se ensombreció casi de inmediato. Él miró a Luna con una expresión complicada y preguntó: "¿Crees que... no me merezco tu confianza?".
"Así es". Luna lo miró a los ojos sin miedo; la frialdad y la determinación estaban grabadas en sus ojos claros. "No confiaré en nadie que se niegue a escucharme y que, en cambio, opte por enviarme a un manicomio".
Joshua sintió que se le helaba la sangre. Finalmente, después de un largo momento, él dejó escapar una sonrisa amarga y le re