Luego de abandonar la oficina, Jade no pudo dudar en quedarse y escuchar de que hablarían esos dos, dudo por un momento en alejarse, más esa pequeña vocecita en su cabeza le dijo que era mejor marcharse, ahora tenia en cuenta que tendría que tener cuidado con cada paso que daba y cada palabra que saliera por su boca; solo tenia que seguir su camino y lograr su camino hasta el final. No podía tambalearse en la cuerda, porque la caída dolería.
—Solo mantente hasta el final, Jade— murmuro para si