Mundo ficciónIniciar sesiónSupuse que serian los vecinos del departamento del frente, nuestras cocinas están una frente otra. La pareja de ancianos son muy ambles y tal vez les pueda pedir un poquito, creo que esto se convirtió en antojo. Quiero, quiero, quiero se repite en mi mente. Pero al llegar a la cocina no espere ver eso, un Giancarlo parado con sus muletas sirviendo una cena para dos.
—Deberías estar descansando, no cocinando. – Lo regaño, se supone que debe cuidar su pierna sino va termi







