Capítulo 66. ¡Y luego dicen que la celosa soy yo!
—¡Mientes! ¡Mientes!
Henry cerró los ojos al sentir un ligero mareo, se sostuvo de la pared y esperó a recuperarse.
—¿Estás bien? —preguntó Alex, colocando una mano sobre el hombro de Henry.
—Tan bien como se puede estar, Alex. Con culpas y sentimientos que no debería experimentar —aceptó.
Alex negó.
—No debes sentirte culpable por la pérdida del bebé, no estaba en tus manos salvarlo, Henry.
—Quizá pude haber hecho más por él —refutó, recargándose a la pared.
—¿Más? ¿Qué esperabas poder hacer p