Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz matizó la tienda de lona a un marrón dorado sobre él cuando los ojos cansados de Ax se abrieron. ¿Ya era de mañana? Había dormido tan profundamente que la noche parecía solo unos minutos, y afortunadamente no había soñado. Había voces cerca, y los sonidos del despertar a su alrededor eran mucho más fuertes de lo que esperaba poder dormir.
-Ax, ¿Estas decente?- La voz suave de Marcos sonó







