Mundo ficciónIniciar sesiónAiden Baker
Y era como mi propio imán. Atrayéndome sin más.
—Respira... Charlotte.
Cerró los ojos y se mordió el labio. Recuerdo esa noche cuando había despachado a mi acompañante, picaba demasiado la curiosidad por saber más de la concertista que estaba tocando el piano apasionadamente. Estaba sorprendido por mi actitud con la rubia de mi lado. ¿Quien no quisiera follar co







