VICTORIA
Estamos en la mesa del comedor desayunando a gusto mi esposo, mi tía y yo como solemos hacer casi a diario, nos reímos de las nuevas publicaciones en redes sobre nosotros; los artículos hablan de nuestra historia de amor parecida a un cuento de hadas y como siendo una chica de escasos recursos logré robarle el corazón al soltero mas codiciado del país, obviamente gracias a las declaraciones que dio Arthur a cerca de nuestro supuesto flechazo a primera vista y mi muy grande y puro coraz