Mundo de ficçãoIniciar sessãoPasamos los dos mejores días de la historia en casa de Brandon, descansando, tonteando y estando juntos. Pero el jueves llegaba con compromisos, y tuvo que sentarse a su computadora al mediodía, a ponerse al día con el millón de cosas que tenía pendientes. Terminé de limpiar la cocina y salí a la galería con la computadora, vistiendo sólo una de sus camisetas sobre la ropa interior.
Casi me había puesto al día con mi diario cuando se asomó por una de las puertas corredizas teléfono en







