Mundo ficciónIniciar sesiónBrianna
Luego de almorzar, con todas adquiriendo una animosidad algo perturbadora, seguimos con el itinerario marcado por mi madre y Agnes. No me pasan desapercibidas las miradas de la abuela, que han estado sobre mí durante todo el día, sobre todo por esa tonta escena que armé con Dante. No me gustan ese tipo de espectáculos, me gusta que mi vida privada sea eso, privada, pero cerca de él no me puedo contener.
Ri







