"Eres un forastero y estás solo. No tienes a nadie que te ayude en absoluto. Como tu amiga, si tuviera poder aquí, te protegería. Sin embargo, no puedo protegerte. Te lo ruego, Kingston. ¡No te involucres! ¡Date prisa y vete!".
La expresión de Kingston seguía siendo muy tranquila, muy relajada. No solo eso, sino que también le preguntó con interés: "La policía está aquí. ¿A qué le tengo que tener miedo?".
La ansiedad de Eevonne simplemente la estaba matando. "Los asuntos de una familia son tan