Hana miró a Hector horrorizada. "Hector, ¿tú... quieres que me vaya al extranjero para ganar dinero y que no regrese por unos años?".
"¡Tonterías!". Hector se burló. "Si regresas una vez al mes, ¿acaso ganarías mucho dinero?".
“Pero… ¿qué hay de mi hija? ¿Tu hija no es mi hija también?”.
“Hana, eres una mujer que ni siquiera cuida a su propia hija, ¡y en vez te acuestas con un hombre! ¿Eres digna de ser madre? ¿Eres digna? ¿Sabes dónde está el jardín de infantes de tu hija? ¿Has participado