"Tú eres...". A Sabrina le resultó algo familiar la voz que escuchaba, pero después de pensarlo bien, desistió de la idea. Nunca había escuchado esa voz.
"¿Cómo has estado?". La persona que hablaba sonaba como un viejo amigo o un viejo enemigo, como si tuviera muchos conflictos con Sabrina que quisiera dejar atrás, pero no fuera capaz de hacerlo. El corazón de Sabrina se estrujo mientras miraba a Sebastian.
Sebastian notó el ceño fruncido en su rostro. "¿Qué ocurre?".
Él pensó que era de su p