“Mami, quiero tocar el piano un rato”.
La pequeña de tres años y medio no sabía leer partituras, tampoco sabía tocar el piano, sin embargo, para sacarle una sonrisa a su hija, generalmente la abrazaba y la sentaba frente al piano para enseñarle técnicas del movimiento con los dedos.
Cada vez que le enseñaba a la niña, está le decía: “La música puede limpiar el alma, también puede hacer feliz a esa persona”.
Tal vez la niña tomó sus palabras al pie de la letra, pero en su subconsciente, solo q