“Estoy aquí resignándome a tu falta de amor, respirando lentamente cada paso que doy, llevándome mis esperanzas, terminando con esta desconfianza, deseando que se desaparezca.”
Toma asiento Varek. —entre en una habitación oscura, ni bien di un paso, me redirigió señalando una silla, esa persona que me ha hecho venir, ocultaba su rostro con un velo negro, solo noté sus manos muy pálidas, largas y grandes.
¿Quién eres tú?
No lo recuerdas, te he protegido por décadas para aligerar mi consciencia