Corina. 6. Marquesa viuda
No pierdo la esperanza, se que lo mejor está por venir...
Porque después de tanto sufrimiento algo bueno llegará para demostrarme que cada herida valió la pena.
Los días pasaron y con ellos las semanas cumpliéndose el mes de la muerte de mi esposo. Con ese mes también había cumplido mi primer periodo de luto, ya podía salir a la calle y asistir a reuniones sociales si era mi deseo.
Las cartas comenzaron a llegar, casi toda la sociedad londinense estaba interesada en conocer a la marquesa viuda,