57. Sacrificios
Abigail
Christopher no ha dejado de cuidarme desde que llegamos a casa, de hecho no ha dejado de hacerlo desde el momento en que salimos del hospital.
Se ha encargado de que la habitación, la suya que ahora es nuestra, tenga todo lo que yo necesito a la mano, incluidos todos mis implementos de aseo, mi ropa, mis zapatos… Todo.
Además asignó a una de las empleadas de la casa para que se encargue única y exclusivamente de atenderme a mi, lo cuál me ha parecido un poco exagerado, pero él ignoró po