La seguridad de la empresa llegó hasta el piso en donde estábamos.
— Pueden sacar a mi querido hermano del edificio— en su voz podía notar la satisfacción que sentía el poder decir esas palabras, seguro lo había estado deseando durante mucho tiempo.— Antonio Montenegro ya no puede pasar del segundo piso y de querer hacerlo tendrán que Llámame y yo daré la autorización o no.
¡Oh por Dios!
Mire a Carla se veía sumamente frustrada con todo lo que estaba pasando y no solo eso se veía bastante h