Luego de que Emilio había pronunciado el nombre de Valentino el rostro de Hanna cambió al instante; Enzo de igual manera se mostraba preocupado, ahora se sentía un hombre débil, había encontrado el amor y él más que nadie sabía que ella era su punto débil.
—Habla ya, ahora ¿qué sucede con ese desgraciado? —habló Enzo mientras se mostraba impaciente.
—Hemos estado vigilando la casa como lo has ordenado, pero Valentino no ha mostrado la cara; de igual manera hemos mantenido vigilando las empresa