Luego de haber visitado a Tito, Enzo y su gente regresaron a las camionetas con destino a otra propiedad que se encontraba no muy lejos de donde se encontraban. Enzo de cierta manera se sentía incómodo al acabar con la vida de una persona, había prometido dejar aquel mundo oscuro, pero de lo único que estaba seguro era que iba hacer hasta lo imposible por recuperar a sus hijos con vida.
Pocos minutos más tarde las camionetas se detuvieron frente de una propiedad más pequeña que la que habían ac