Hanna luego de haber recibido la visita de Enzo se sentía un poco mejor, claro que al recordar la situación que estaba llevando allí dentro sabía que nada ni nadie iba a poder intervenir para ayudarla.
La guardia llevó a Hanna de regreso a su celda, ella inclinó la cabeza al estar de regreso al lado de aquellas mujeres, la mujer que se encargó de ordenar la golpiza se acercó y sin decir una sola palabra la tomó del cabello y la lanzó al piso.
—¿En dónde estaba mal.dita rata?, el piso aún está