Bastian
Abrí mi casillero con un poco más de fuerza de lo habitual, saqué una muda de ropa y, cuando cerré la puerta del casillero, lo vi parado a poca distancia.
Solté un bufido mientras pasaba junto a él.
Lo que había ocurrido ayer ya había terminado. En lo que respectaba al club, no había pasado nada, pero eso no significaba que lo hubiera olvidado.
Justo cuando terminé de cambiarme, Gilbert se puso delante de mí.
Los demás miembros del equipo salieron en silencio del vestuario, y el ambient