Las palabras de Blanca hicieron que Elena entrecerrara los ojos con sospecha. Conocía muy bien a esta prima lejana y sabía cómo era su carácter, así que no la creyó de inmediato.
—¿Es verdad lo que dices? Si te atreves a mentirme, el precio será más de lo que puedes soportar.
Blanca sonrió torpemente. Aunque ambas eran parientes, sabía que en los ojos de Elena no era más que una pequeña hormiga insignificante.
—¿Cómo podría mentirte, prima? Si quieres, puedes preguntar a sus otros colegas en la