Ana tomó la bolsa, algo aturdida. Sin embargo, Lucas miró el reloj, tenía algunos asuntos pendientes.
—Tengo que hacer algunas cosas, me voy primero.
Ana no dijo nada más, solo vio cómo el hombre se subía a su auto y se alejaba con prisa.
Sin embargo, las palabras que acaba de decir quedaron resonando en su corazón, haciendo que Ana arrugara la frente inconscientemente. ¿Es verdad que sus sentimientos por ella nunca han cambiado?
Después de un rato, Ana finalmente reaccionó. Extendió su mano y