—En verdad, este resultado es muy injusto para ti, no lo habría hecho si no fuera absolutamente necesario. Pero como has visto, ella ya muestra signos de enfermedad, no me arriesgaría a impedir su recuperación. Por lo tanto, mi determinación por la custodia de Javier es inquebrantable.
Hugo dijo, mirando a Ana con una mirada desapasionada. Como alguien que había estado en el mundo de los negocios durante muchos años, sus palabras llevaban un cierto peso opresivo.
Ana sintió una presión intangib